En nuestra ciudad una de las instituciones deportivas más antiguas es Asociación de Fútbol Amateur de Quillota, organización fundada en el año 1913 y desde sus orígenes ha buscado potenciar el fútbol de barrio a nivel local, logrando consolidarse, tanto en lo deportivo a través de títulos regionales de clubes y selecciones, como desde lo administrativo, con la organización de tradicionales competencias como Camino a la Fama dirigido a jóvenes y el Torneo de Los Barrios, que poco a poco va recuperando el prestigio que lo llevó a reunir en cada edición a más de cincuenta clubes en busca del título, cautivando a representantes de toda la Región de Valparaíso.
Durante su extensa historia, la
Asociación ANFA Quillota ha tenido que enfrentar una serie de dificultades que
le han complicado su desarrollo, pero pese a ello sus dirigentes a lo largo de
los años han sido capaces de superar cada una de esas situaciones para
mantenerse y consolidarse hasta lograr lo que poseen en estos momentos. Por
ejemplo, en su momento tuvieron que adaptarse a la desaparición de clubes
emblemáticos, quienes por distintos motivos no siguieron en competencia, entre
ellos Diego Echeverría, Ernesto Bertelsen, Óscar Alfaro, Liceo Racing, quienes
llegaron a ser protagonistas importantes, aunque nada impidió que se alejaran
de las competencias, lo que implicó que tuvieran que modificarse sistemas de
competencias locales y estilos de gestión, para que estos hechos o decisiones
no se fueran masificando.
Asimismo, una de las
problemáticas con que los representantes de la Asociación ANFA Quillota han
tenido que lidiar durante estos más de 100 años de historia tiene relación con
la escasez de campos deportivos con que se cuenta en la ciudad para el fútbol
de barrio, falencia que hasta el año 2008 se manejaba gracias a las canchas 2 y
3 del antiguo Estadio Municipal de Quillota, las que al construirse el nuevo
recinto terminaron desapareciendo, dejando sin un espacio vital para que
instituciones sin canchas propias pudieran hacer de local, pero una vez más
surgió la resiliencia para salir adelante, aunque ello en ocasiones significó
tener que cancelar para arrendar los campos deportivos de instituciones
agrícolas para desarrollar jornadas deportivas oficiales allí.
Afortunadamente, una vez superada
la pandemia del Coronavirus, las autoridades locales parecieron entender lo
importante que es para la comunidad el contar con estos espacios, que más allá
de ser utilizados para disputar partidos de los campeonatos, se convierte en un
espacio de encuentro para las familias y los barrios, quienes se pueden juntar
para compartir en torno al deporte, por lo cual impulsaron el que se concretara
definitivamente el Estadio El Bajío, además de una serie de inversiones para
mejorar los recintos del Club Peumo en la Población Rosales, Club Nacional en
la Población Aconcagua Sur y Club Dínamo en el Cerro Mayaca, obras que de una u
otra forma permiten seguir desarrollando de buena forma cada uno de las
competencias planificadas.
A nivel institucional la última
gran situación compleja fue la división que se generó hace unos años a nivel
local, donde seis instituciones decidieron abandonar la Asociación ANFA
Quillota apelando a una serie de situaciones con las que ellos no estaban de
acuerdo, situación que terminó provocando que se quedaran con sólo seis clubes,
complicándolos desde lo administrativo a lo deportivo, aunque con el paso de
los años se lograron recuperar y ya se encuentran en un buen pie para enfrentar
sus distintos desafíos, logrando en un corto plazo que tanto sus clubes como
selecciones estén luchando de igual a igual ante cualquier rival de la Región
de Valparaíso, todo lo cual se ha conseguido gracias al compromiso y confianza en
la actual directiva de parte de las instituciones.
No obstante, más allá de todo lo positivo que se esté realizando a nivel dirigencial, en el caso de las organizaciones deportivas muchas veces ante la comunidad nada de eso importa si no se logran triunfos, los que en el caso de la Asociación ANFA Quillota afortunadamente también han estado presente a lo largo de estos años, como por ejemplo la gran campaña de la Selección sub 17 que logró ser campeón regional, llegando a competir en Torneo Nacional, o los títulos a nivel de clubes conseguidos por Dínamo en dos ocasiones y Juventud El Bajío en una, victorias que se esperan repetir a corto plazo a través de procesos orientados en pos del objetivo final.
Sin lugar a dudas una de las grandes alegrías que ha tenido el fútbol amateur de Quillota se produjo con el primer lugar en el Torneo Regional se selecciones sub 17 conseguido a inicios de la década del 2000, cuando un grupo de jóvenes fueron superando a cada uno de sus rivales hasta consolidarse como el mejor equipo, tanto desde lo individual como a nivel colectivo, rendimiento que permitió captar la atención de una ciudad que los alentó en cada uno de sus partidos, llegando incluso a estar presente en el Torneo Nacional, en el cual demostraron que no estaban solos y siempre contarían con el apoyo de una hinchada comprometida a retribuir sus esfuerzos.
Esta victoria fue una motivación extra para que las alegrías también llegaran a nivel de clubes, y quienes llevaron la bandera en este sentido fueron Club Dínamo del Cerro Mayaca y Club Juventud El Bajío de la población del mismo nombre, cuyos dirigentes apostaron por obtener triunfos, teniendo su premio en el año 2007, cuando de manera inédita se produjo una final regional de clubes campeones entre elencos de la misma comuna: jugaron partidos de ida y vuelta Dínamo ante Juventud El Bajío en el antiguo Estadio Municipal de Quillota, donde los primeros se quedaron con el título, contando en su plantel con jugadores como Esteban Barraza, Pedro Atenas, Sergio Guzmán, Aldo Soto, Marcelo Denegri, todos referentes por años del fútbol quillotano.
Unos años después, una vez más,
Club Dínamo apostó por llegar a lo más alto y lo consiguió en Quintero el año
2011, instancia en que ya se disputaba la final a partido único y derrotaron a
Villa Dulce para quedarse con su segundo trofeo a nivel regional, victoria que
se sostuvo en un plantel que consiguió reunir experiencia y juventud, con
jugadores como Marcelo Denegri y Rodrigo Osorio que también habían estado
presentes el año 2007, junto a otros como Aron Muñoz, Patricio Oyanedel, Felipe
Olmedo, Fernando Donoso, Pablo Gil, Luis Aránguiz, quienes se sumaron y
complementaron un equipo que logró sobreponerse a todo para dar una nueva
alegría al hincha.
En el fútbol existe la premisa
que de las derrotas se aprende, y eso lo tuvo presente el Club Juventud El
Bajío, que tras perder la final regional el año 2007 y muchas temporadas sin
volver a estar entre los mejores, tuvo su gran posibilidad el año 2014 con la
formación de un equipo con jugadores surgidos desde las categorías infantiles e
identificados con la institución como Paul Pallacán, Simón Bernal, Luis Zamora,
entre otros, a quienes sumaron refuerzos como el portero Cristián Zamora,
quienes se comprometieron y lograron el gran objetivo, derrotando en la gran
final al Club Unión Glorias Navales en el Estadio Elías Figueroa Brander, donde
toda la fiesta se preparó para ellos, pero este grupo de quillotanos
demostraron su calidad en la cancha para triunfar.
Luego de estas alegrías llegaron momentos complicados desde lo deportivo, pero una vez más apareció el poder para sobreponerse y desde hace unos años, como Asociación ANFA Quillota se está trabajando para brindarle las mejores condiciones de trabajo a las selecciones locales de todas las categorías, confiando en que los buenos procesos a mediano o largo plazo permitirá que la ciudad vuelva a festejar títulos a nivel regional como en antaño.

















































