domingo, 15 de marzo de 2009

Muchas expectativas, poca realidad

Durante toda la semana previa a este partido de revancha entre Nacional y Entrepuentes de La Calera por el Torneo Regional ANFA, en ambas ciudades se comentaba del encuentro donde se verían las caras dos de los clubes que más dinero invirtieron para soñar con el título y cada uno de quienes daba su parecer auguraba un alto nivel futbolístico de ambas partes.

Al encuentro del domingo a las 12:30 horas en la cancha de Agroil de Boco en Quillota los caleranos llegaban con la ventaja de haberse impuesto en el partido de ida como locales por 3 goles a 2, obligando a Nacional a los penales para forzar el alargue y los penales en caso de igualdad.

Lamentablemente para el espectáculo, los problemas comenzaron desde el primer momento producto del atraso del trío arbitral que no llegaba desde Limache y sólo arribó al campo deportivo 30 minutos más tarde del comienzo del duelo, teniendo a ambos clubes esperando su llegada. Junto a ellos llegó la fuerza policial para actuar en caso de cualquier atisbo de violencia entre las hinchadas.

Superado el atraso de los jueces, con más de 30 minutos de espera, inició el partido donde Nacional entraba forzado a ganar, tarea que se pensó más fácil luego de la temprana expulsión de Sergio Guzmán en Entrepuentes. Todos tendieron a creer que el dominio inicial se reforzaría al tener un hombre de más en el campo, pero nada más lejos de la realidad porque el juego se concentró en el mediocampo, donde por momentos se abusó de la fuerza, pero esta fricción impidió que se generasen claras oportunidades de peligro en las porterías, siendo los arqueros meros espectadores.

Se esperaba que en el segundo tiempo las cosas mejoraran, esencialmente para un local que necesitaba marcar la ventaja, pero frente a ellos estaba un equipo con mucha experiencia que supo manejar los tiempos y el balón con un hombre menos para impedir que su arco se viese en peligro, tarea que se terminó por simplificar tras la expulsión del delantero Nuñez de los locales por una jugada donde se pudo evitar la sanción.

Esta decisión arbitral terminó por trastocar los planes de Nacional cuyos entrenadores hicieron ingresar a un tercer delantero para ver si así se podía generar más peligro en el arco rival, pero dejando muchas libertades en defensa, instancia que era aprovechada por Entrepuentes para generar peligro, aunque a la hora de los balances, ninguno de los equipos se acercó al pórtico con claras chances de anotar un gol.

Así llegó el minuto 89 cuando tras un certero pase, uno de los delantero de Entrepuentes se fue sólo en busca del arco de Nacional ante los reclamos de los locales que pedían una posición de adelanto que fue muy dudosa, pero el goleador no se inmutó y enfrentó tranquilo al portero Olmedo de Nacional para vencerlo y asegurar el paso de la visita a la siguiente ronda.

Este cobro muy polémico de parte del trío arbitral generó la ira de todos los jugadores e hinchas locales que se fueron en contra del juez de línea que habilitó la jugada previa al gol, pero esto provocó que el juez decidiese terminar el partido por faltas de garantías ya que de acuerdo a su versión fueron golpeados por los jugadores de Nacional cuando discutían la decisión arbitral.

Lo peor llegó tras esto porque las barras se enfrascaron en una pelea donde intervino Carabineros para calmar los ánimos en el lugar, pero lamentablemente para la gente de La Calera, la fuerza policial fue incapaz de prevenir una "emboscada" de parte de los derrotados, quienes apedrearon los micros de los caleranos cuando abandonaban la ciudad, lo que podría haber terminado con visitantes lesionados por un partido de fútbol, donde lo que menos se vio fue calidad de juego.

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